Marco Porcio Catón «el Viejo»
Censor implacable y azote del lujo, defensor a ultranza del mos maiorum frente a la moda griega. Pasó a la historia por insistir, discurso tras discurso, en que Cartago debía ser destruida —la fórmula «Carthago delenda est» es reconstrucción posterior, la insistencia sí está documentada—. Y Cartago, al final, fue destruida.